Pic dels Moros desde la Central Solar Thémis.

Deberíamos estar obligados a darle al botón de “pause” a nuestras vidas al menos una vez al día y así hacer un pequeño periodo de reflexión y sentir la enorme suerte que tenemos de estar vivos. La cantidad de estímulos, la cantidad de “inputs” que recibimos diariamente no ayuda a esto. Demasiadas cosas por hacer, demasiados deseos por cumplir, demasiados momentos en los que nos gustaría hacer, sentir, vivir, viajar, cocinar, pasear, nadar, ir en bici…

A veces incluso en nuestro periodo de descanso, en nuestras vacaciones, en nuestros fines de semana nos obligamos a hacer continuas cosas, a alcanzar cimas que nos cuestan mucho y nos obligan a sufrir, a realizar recorridos en bicicleta arduos, duros y extenuantes y por los cuales nos olvidamos de disfrutar del paisaje, del camino y del momento pensando solo en un fin.

Creo que hay que disfrutar mucho más del camino y no pensar en el objetivo final, por que contrariamente a lo que creemos, ese objetivo final nos puede llegar a crear ansiedad.

Hoy sin más, hemos disfrutado enormemente de un camino fácil, de una subida con buen tiempo, de risas, de una enorme compañía y de una mejor conversación.

Y es que lejos de los grandes picos de la zona, una de las cotas más avanzadas hacía el Sur, pero también una de los más sencillas de subir (con buenas condiciones climáticas) de La Cerdanya, es el Pic dels Moros o Pic des Mauroux en lengua francesa.

Esta modesta montaña está situado en el extremo más meridional de la calma y es un excelente mirador hacía toda esta comarca y mediante la cual se puede acceder desde varios lugares. El más recomendado es desde Font-Romeu, aunque nosotros esta vez lo hemos hecho partiendo de la Central Solar Thémis, ya que el itinerario es el más directo. Unos cientos de metros antes de llegar al Parking hay una escuela de Parapente y utilizan esta cima para tirarse desde allí, nosotros tuvimos la enorme suerte de ver decenas de parapentes en el cielo, lo que nos añadió más belleza al recorrido.

DSC_0110

Primeros pasos.

Dejamos el coche es una pequeña explanada cercana a la Central y tras encender el Gps y comprobar que llevamos todo el material para la excursión así como algo de comida y agua, nos colocamos la mochila a la espalda y retornamos unos metros para pasar por una pequeña masía llamada Mas Vilalta y justo allí nos adentramos en una pista de tierra que nos lleva de nuevo hasta la Central, la pista es cómoda y vamos charlando y riendo como siempre explicándonos alguna que otra aventura y también observando un pequeño tríptico de La Cerdanya que llevamos para ir progresando por el camino el cual continuamos bordeando por la derecha el recinto y llegamos a un riachuelo que nos obliga a progresar por la derecha de este en continua subida y entre matorrales piorno y enebro, la verdad es que no hay un camino claramente señalizado así que aplicamos el sentido común para ir subiendo tranquilamente hasta la fuente Grossa (1.830 metros), en donde aprovechamos para hacer un alto en el camino y comer y beber un poco en un entorno muy bello.

DSC_0120

Tomándonos un pequeño respiro.

DSC_0126
Perdidos entre matorrales pero siempre con buen humor.
DSC_0136
Cometas en el cielo.
DSC_0147
Belleza infinita.
DSC_0139
En la calma.

Hablamos en ese alto sobre la vida que debieron llevar los pastores hace ya algunos años, la dureza de las montañas en aquellas épocas y como ha ido cambiando todo a lo largo de los años. También aprovechamos para tomar unas fotografías y poco después volvemos a meter todo en las mochilas y comenzamos a subir de nuevo, aunque esta vez hacía nuestra derecha y en dirección a la Calma, en donde hay una gran extensión de pastos y una multitud de caballos no sin antes traspasar una valla en donde entre risas hemos de arrastrarnos por debajo y así llegamos a la pista que enlaza viene de la Ciénaga de Hoyos, en Font-Romeu, la vamos subiendo hasta encontrarnos con una zona de pinos y aprovechamos para darnos una vuelta por allí a ver si localizamos algún robellón… y en efecto, vemos unos cuantos que nos hacen alegrarnos sobremanera. ¡Ya empieza la temporada de setas!

DSC_0149

Camino hacía la cima.

DSC_0151

Bonitos paisajes, duras montañas.


DSC_0156
Pic dels Moros.
DSC_0164
Disfrutando de las excelentes vistas.
IMG_1188

Un ratito de descanso y de felicidad máxima.

Poco después, arribamos al fin al Pic dels Moros (2.137 metros)y vemos que en absoluto en una cima bonita pero si que tiene unas excelentes vistas, y de aquí pasamos a comer algo, parapetados contra un muro de piedra ya que hace bastante viento en la cima.

La bajada sin mayor historia, la hemos realizado por el mismo lugar, lo que nos ha permitido relajarnos y seguir contemplando el paisaje… ¿por qué al final se trata de eso, no? De disfrutar poco a poco del paisaje y de la compañía, del camino, de las risas, sin prisas, sin presiones… ¿el resto? Ya vendrá solo, sin duda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s